actitud_antes_despues_entrevista

Planteate hacer las entrevistas basándote en la indagación apreciativa (Appreciative Inquiry) ,un enfoque basado en la Psicología Positiva y que plantea formular preguntas desde lo positivo y reflexionar sobre lo que hemos hecho bien, para aplicarlo a lo que, a priori, no sale tan bien.

Hemos hablado alguna vez de Appreciative Inquiry y del enfoque diferencial que tiene respecto al análisis que normalmente hacemos basado en el DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades). El método apreciativo se basa en la Psicología Positiva y plantea pensar desde lo que hemos hecho bien, para aplicarlo a lo que, a priori, no sale tan bien.

Partir de un pensamiento negativo puede condicionar lo que queremos lograr y debilitarlo. Es por ello, que os planteamos pensar de forma diferente, ¿cómo podemos preparar una entrevista y analizarla después con un enfoque positivo?

Antes de la entrevista.

Cuando tengamos claro a quién vamos a ver, qué creemos que espera de nosotros, la empresa y las preguntas acerca de la función para la que estamos siendo considerados, pensaremos un poco más allá. Unas ideas…

1. Pensaremos dos o tres puntos fuertes nuestros que encajan perfectamente con lo que creemos que este puesto requiere.

Un ejemplo podría ser si este puesto es para una dirección comercial en una organización que es B2B y nosotros somos expertos en B2C, ¿cómo lo relacionamos? Por la función, por lo que se puede hacer a nivel de equipos comerciales. Es cierto que el tipo de cliente que tendremos es diferente, en un caso vendemos por ejemplo a otras organizaciones y en el otro a distribuidores o puntos de venta. Si pensamos mirando en perspectiva, ¿no vemos que realmente hay más puntos en común en la función de los que parece? ¿podemos aprovechar algo que se hace en una función y aplicarlo a la otra de manera imaginativa?

2. A partir de aquí, trabajaremos los logros que hayamos podido tener en funciones similares o proyectos parecidos. ¿podemos cuantificarlos? Cuando los cuantifiquemos y podamos hablar de ellos, estaremos abriendo dos ángulos diferentes. En primer lugar, sacaremos de la conversación la función anterior como parte integrante de una empresa para convertirla en algo autónomo sobre lo que hablar de forma independiente. En segundo lugar, la cuantificación transmite un mensaje de organización interna y profesionalidad muy interesante para quien nos entrevista.

3. En tercer lugar, pensemos en lo que queremos transmitir en la entrevista, pensemos en nosotros en ese puesto y en qué nos gustaría transmitir. Esto nos dará también perspectiva sobre si estamos siendo considerados para un puesto en el que podamos realmente ser competitivos o no, nos dará la visión de si somos la persona más adecuada o no… y nos permitirá, de una forma madura, reflexionar sobre en qué forma estamos buscando trabajo y si este puesto puede ser un puesto estratégico para nosotros en nuestra carrera profesional o será solamente un puesto de puente para un momento concreto.

Después de la entrevista

Ya hemos tenido la entrevista y acabamos de salir. ¿En qué pensamos? Normalmente pensamos en lo que hemos hecho mal, si hemos hablado de más o de menos, intentamos analizar, con una percepción totalmente sesgada y negativa, lo que hemos hecho y las reacciones de nuestro entrevistador (o lo que recordamos de ellas). ¿Podemos intentar no hacerlo? Nos gustaría poder ayudaros a relativizar el resultado y verlo en perspectiva, como siempre decimos, de una forma madura y profesional.

1. En primer lugar, la pregunta: “¿Creemos que somos la persona para el puesto?”. Esta pregunta sería más válida que, por ejemplo, “¿Me van a contratar?”  ¿Lo somos? Es bueno reflexionar sobre ello…

2. En segundo lugar, repasando mentalmente la entrevista, podemos valorar si hemos logrado transmitir las ideas que nos habíamos preparado de antemano. ¿Hemos podido explicarnos con claridad? ¿Creemos que hemos podido llevar la conversación hacia donde queríamos?

3. En tercer lugar, recomendamos pensar en el mejor momento de la entrevista, en ese momento en el que nos hemos sentido muy bien y llenos de energía. ¿Podemos intentar revivirlo? ¿Podemos intentar desgranarlo para ver cuáles son los resortes que hemos movido?

Si conseguimos controlar nuestras emociones para ser capaces de transmitir lo que queremos en cada momento, todas las entrevistas y presentaciones que tengamos a partir de ahora serán un éxito rotundo.

“La inteligencia es lo más puro de todas las cosas. Tiene un conocimiento total de cada cosa y es la máxima fuerza” Anaxágoras