Creemos que saber explicar nuestra situación y nuestro objetivo favorecerá que alguien nos recomiende, nos favorecerá para elevar nuestro discurso y que llegue a la persona que nos está necesitando.

El 86% de las decisiones se toman antes de llegar al punto de venta. ¿Por qué? Porque la recomendación hoy es clave para lograr una buena decisión. ¿Y esto aplica a los Recursos Humanos? Sí, se aplica.

Hoy Facebook te recomienda amigos que no recordabas, LinkedIn te devuelve la memoria de gente que una vez conociste o con quien una vez coincidiste. Pero eso es el primer paso… la segunda generación de recomendadores parte de tus gustos o aficiones, de tus preferencias y te devuelve lo que estás buscando, ya estemos hablando de vinos, zapatos o libros; pero eso, de nuevo, es 2.0, siempre nos quedará el 1.0, la recomendación de nuestro entorno cercano… o menos cercano. La tecnología es un ejemplo claro y muy comprensible para todos, cuando queremos cambiarnos el móvil, preguntamos, cuando queremos comprar una memoria externa, consultamos al amigo de alguien que “sabe mucho”… ¿Y esto pasa en otros ámbitos? Sí, y el mercado laboral no es una excepción.

Sabemos que un porcentaje de las ofertas no se publican, son ofertas que se cubren con amigos o conocidos o personas recomendadas. ¿Por qué? Muy sencillo, se buscará una opinión objetiva de alguien que conoce las dos partes, alguien que conoce al candidato y a quien lo solicita, la confianza en unos y otros es clave, y el networking también.

¿De cuánto es el porcentaje? Hay quien dice que es el 40% hay quien llega al 65%, en cualquier caso, hay un número de gente que identifican alternativas profesionales solamente por la capacidad que tienen de comunicar su ánimo de cambiar de trabajo a sus amigos y conocidos. En este caso no hablamos de decirle a todos que buscamos trabajo sino de explicar lo que queremos y hacia donde queremos movernos, es probable que eso quede en la mente de nuestro interlocutor y cuando surja una oportunidad, piense en nosotros “mindshare es marketshare” (esta frase no es nuestra pero nos gusta usarla en nuestro ámbito). Creemos que saber explicar nuestra situación y nuestro objetivo favorecerá que alguien nos recomiende, nos favorecerá para elevar nuestro discurso y que llegue a la persona que nos está necesitando.

No tenemos que subestimar el poder de una recomendación, el poder que explicar lo que queremos hacer tiene de cara a conseguir colocarnos en nuestro próximo destino laboral.

La recomendación es el futuro de la web pero es y ha sido siempre clave en las relaciones humanas, deberíamos empezar a tenerlo en cuenta.