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El hecho de tener una idea no es garantía suficiente para que funcione si la ponemos en marcha, a veces las mejores ideas no llegan en el momento ideal de mercado, en el contexto adecuado o simplemente no se enfocan de la manera correcta y fracasan.

“Tienes una idea, tienes un tesoro”… que es mejor compartir.

Hoy mucha gente dice: “Ha llegado el momento de emprender”, ¿Es así? ¿Realmente todos pensamos que se debe emprender?

Sí, sin duda, si tenemos una idea y la hemos contrastado.

El hecho de tener una idea no es garantía suficiente para que funcione si la ponemos en marcha, a veces las mejores ideas no llegan en el momento ideal de mercado, en el contexto adecuado o simplemente no se enfocan de la manera correcta y fracasan.

  • Pregunta: ¿Y eso qué significa?
  • Respuesta: Que no estaba suficientemente contrastada.

Las ideas acostumbran a no ser únicas, seguramente más gente las ha pensado, para el mismo sector o para sectores diferentes, las ideas no son propiedad de una sola persona. Nosotros siempre recomendamos hablar con mucha gente, de diferentes campos, del mismo sector, de otros… la propia experiencia de cada uno hace que veamos las cosas desde diferentes puntos de vista, desde diferentes perspectivas que, unidas, enriquecen la idea inicial y la fortalecen.

Hace un tiempo asistimos a una conferencia de un grupo experto en innovación muy importante donde se comentaba que las ideas no contrastadas son ideas que cuando llegan al mercado tienen el mismo tamaño que al inicio y son débiles, en cambio las ideas que se han contrastado crecen y se enriquecen y llegan al mercado muy fortalecidas.

Tener una idea es tener un tesoro, no todo el mundo tiene ideas; pero para tener éxito es necesario algo más, para lanzarla con mayores probabilidades de éxito nuestro consejo (y el de mucha gente) es compartirla, contrastarla, fortalecerla, tensarla y ponerla a prueba para que cuando estemos en el campo real, jugando de verdad, se pueda convertir en algo realmente grande. No podemos pensar que nuestra idea no nos la pueden copiar, tenemos que pensar que vamos por delante en su ejecución y escuchar con los oídos abiertos, muy abiertos… porque quizás nosotros no vemos algunas de las implicaciones que nuestra idea puede tener.

Emprender no debe ser una huida hacia delante, emprender es una carrera de fondo y, como tal, necesita preparación y entrenamiento, contrastar la idea antes de lanzarla desde la línea de salida es el entrenamiento que necesitamos para esta maratón que va a ser llevar nuestra idea a una realidad.

  • Si tenemos una idea pero no tenemos ganas de llevarla a cabo es mejor no empezar.
  • Si tenemos una idea pero no hemos hablado con nadie es mejor empezar a contrastarla.
  • Si tenemos una idea pero todos nos dicen ¡cuidado!, no es que estén en contra nuestra, es que quizás tienen razón, todo el mundo no puede estar equivocado.
  • Si tenemos una idea pero no la queremos decir, quizás estemos escondiendo que para nosotros, inconscientemente, no es tan buena o no estamos tan seguros de ella.

Por último, una reflexión, cuando nos den un consejo, lo mejor es no decir: “Es que…” o “No, no es así…” lo mejor es decir: “¿De veras?” y pensar dos veces en lo que nos están diciendo, podemos sacar ideas estupendas de otras experiencias… sin pagar por ellas.

En resumen, tener una idea es perfecto; pero contrastarla es todavía mejor, tanto para la continuidad de la idea en negocio… como para nosotros.

¡Ánimo!