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No es tarea fácil y menos aún cuando es nuestro primer despido; nuestro consejo: respirar hondo, mirar en perspectiva y prepararse para el tiempo que nos espera.

Acabamos de perder el trabajo, ¿y ahora qué?

Como siempre aconsejamos, respirar hondo, mirar en perspectiva y prepararse para el tiempo que nos espera.

El primer paso, si no ha sido una salida controlada, es decírselo a la familia. Es un paso duro que no se puede tomar a la ligera, la familia ha sido, es y va a ser el sustento emocional que tenemos y es importante ser sinceros y capaces de comunicar esta nueva situación de una forma madura, reposada y con la mente y los oídos bien abiertos.

En ocasiones la familia, la pareja, los padres, pueden hacernos comentarios acerca de nuestra actitud en el trabajo y hacia el trabajo que pueden ayudarnos a evolucionar y a no cometer los mismos errores en nuestra futura colocación.

El segundo paso es preparar un discurso, coherente, creíble y breve que resuma lo que queramos explicar de nuestra nueva situación laboral. Esto es importante hacerlo porque nos lo preguntarán muchas veces y tenemos que ser capaces de decir en pocas palabras -un minuto o dos- lo que nos ha pasado y quitarle importancia o sacarlo de la conversación principal. Si nos interesa explicarlo ya buscaremos nosotros un momento y lugar apropiados pero es aconsejable no convertir nuestro despido o nuestra situación en el monotema de conversación de nuestras reuniones.

¿Y sobre nuestro tiempo? ¿Qué pasará?

No pasa nada, ahora tenemos todas las horas para concentrarnos en la búsqueda de trabajo; pero no olvidemos que es un momento perfecto para formarnos de nuevo, asistir a reuniones de networking interesantes, conocer gente nueva,… ahora es el momento de preparar nuestro futuro laboral. Pensemos que ahora nuestra agenda está vacía y tenemos que tener tiempo para todas las cosas que queremos hacer. Tenemos que ser proactivos y buscar aquello que queremos hacer y que nos llene el tiempo de manera constructiva.

Por ejemplo, ¿por qué no guardar todas las mañanas para preparar nuestra nueva situación laboral y las tardes para hacer cosas que nos gusten? Es una opción tan buena como otra; pero lo importante es tener claro que la idea de este momento es preparar la agenda y no caer en la monotonía o en el desconsuelo, eso no nos lleva a ninguna parte y se puede convertir en un círculo vicioso que no nos deje mirar las cosas con perspectiva.

¿Cómo gestionar la primera entrevista de trabajo?

Hemos hablado mucho de las entrevistas; pero si después de un tiempo tenemos una primera entrevista, lo que aconsejamos es guardar las emociones y tratar de ser muy racionales, teniendo en cuenta que la competencia es feroz y que hay mucha gente muy preparada en el mercado laboral, esto tampoco tiene que ser un factor que nos inhiba pero sí un factor que nos haga reflexionar y prepararnos la entrevista lo mejor posible.

Os dejamos nuestra serie de entrevistas por si os sirve de ayuda la pequeña investigación que hemos ido haciendo a lo largo de estos meses.

Y ahora, y a partir de ahora, nuestro consejo es perseverar, ser capaces de poner las cosas en su contexto y mirar más allá para ver que nuestro próximo destino laboral tiene que estar totalmente alineado con nuestro objetivo vital, o al menos, estar en el camino.