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Los equipos de trabajo están en la mayoría de ocasiones bañados por disputas y pre disputas, y el  principal motivo es porque se le otorga más significación a los “inconvenientes” que a los “halagos”.

Si nosotros nos preocupamos por conocer el estado de salud de alguno de los miembros de nuestro equipo estamos  “mimando”, pero en cambio cuando por la mañana llegamos a la oficina y no le saludamos  estamos originando una “disputa”, porque a dicha persona le invade un sentimiento de haber sufrido como un cierto daño.  Como regla genérica siempre nos afectan más las cosas malas, y las buenas no las apreciamos como las tendríamos que apreciar.

Pero como dice el título de nuestro post. ¿Cómo podemos encarar una disputa para regenerar un equipo de trabajo?

Se tienen muchas ocasiones para empezar una disputa con una persona. El elemento que puede ser el desencadenante de esta disputa en un equipo de trabajo puede ser el propio trabajo, las relaciones interpersonales entre los miembros del propio equipo etc.  Las sensaciones y el coloquio interno que se produce es

  • Sensación de apercibimiento:

 Si vemos que alguien está desafiando nuestro ámbito en nuestro fuero interno decimos eso de “Se está pasando de listo o quién le ha mandado meterse en este berenjenal”

  • Sensación de aprovechamiento de uno mismo por parte de los demás.

Solemos pensar aquello de “Con el trabajo que tenemos y el gerente ni se percata de que nosotros estamos aquí”

  • Sensación de que se nos ha quitado algo que pensábamos que era nuestro.

Tenemos la impresión que otra persona ha conseguido algo que nos corresponde  porque pensamos que con lo que nos hemos esforzado y hemos trabajado de manera sobresaliente , aquel puesto era ideal para nosotros.  Y nuestra voz interior dice “es una injusticia el ascenso debería ser para mí porque ya me tocaba

Todas estas sensaciones pueden unirse entre sí y ocasionar en los integrantes de un equipo un gran desasosiego psicológico. Si hay alguna persona dentro de nuestro equipo de trabajo que posea alguna de estas sensaciones puede no ocasionar que surja una disputa porque elige el deleite y los argumentos básicos son la angustia estudiada, la falta de motivación o que pueda ocasionar una contingencia que da otro tipo de utilidades. En este caso la persona está retrotrayendo su pensamiento interno acusador o camuflando lo.

En conclusión , para eludir esta disputa se debe mudar los vínculos,incluir un carácter clave, e introducir la opinión sobre el trabajo de otra persona pero en un clima de colaboración e incluso de afabilidad.